
Mañana cuando sean las 19:00 horas en Santiago de Chile, la gran República Cruzada se paralizará por completo, todos los hinchas cruzados deberán estar frente a un televisor, un computador, una radio o quizás en el epicentro mismo de la alegría o la tristeza.
Mañana la UC se juega su paso a semifinales de la Copa Libertadores, con una presión tremenda debido a que debe ganar por una diferencia de tes goles para seguir con vida. ¿Una tarea imposible? La verdad es que no, Peñarol es una rival de cabeza fría, un día puede vencer al mejor del torneo, y al partido siguiente pierde con el colista. De visita la cosa no es muy distinta, el equipo uruguayo perdió con la Liga por 5-0 en Quito y contra Independiente también perdió 3-0 en Avellaneda.
De todas manera esta nos será un tarea fácil, pero es ahí donde la gran República Cruzada debe dejar el corazón en la tribuna alentando al equipo, y todos aquellos hinchas que por las casualidades de la vida no alcanzaron a conseguir un ticket para asistir, deberán poner las ganas y el aguante, para que cada uno de los jugadores sientan esa energía y se maten en la cancha.
Quiero ver esas tapadas de Paulo, ese cabezazo de Lucas, ese tiro libre de Juan Eduardo, esa defensa de Hans, ese desborde de Fernando o esos huevos de Ormeño. Que cada uno de esos jugadores sientan el aliento de la hinchada cruzada y que con la ayuda desde el cielo del Mumo Tupper y de don Fernando Carvallo (padre), nuevamente la institución cruzada se llene de gloria, repitiendo lo ocurrido el año 1993.
Fuerza cruzados y griten con mucha fuerza un C A TO LE I